Estar sentado durante largos periodos (trabajos de oficina, viajes largos en coche).
Permanecer de pie en la misma posición durante horas (trabajos en el sector minorista y de servicios).
Mala circulación debido a la inactividad.
Los músculos que permanecen en una misma posición durante demasiado tiempo tienen más probabilidades de sufrir espasmos al descansar.
5. Personas con afecciones médicas subyacentes
Ciertas afecciones médicas aumentan la probabilidad de sufrir cólicos nocturnos:
Diabetes
Enfermedad arterial periférica
Trastornos neurológicos que afectan al control muscular
desequilibrios tiroideos
enfermedad renal crónica
En estos casos, los calambres suelen ser un síntoma de un problema mayor que requiere atención médica.
6. Usuarios de medicamentos
Algunos medicamentos recetados pueden provocar calambres nocturnos como efecto secundario:
Diuréticos (utilizados para la presión arterial alta: aumentan la pérdida de líquidos)
Estatinas (fármacos para reducir el colesterol)
píldoras anticonceptivas
Medicamentos para el asma
Si notas calambres después de empezar a tomar un nuevo medicamento, conviene que lo consultes con tu médico.
Cómo reducir los cólicos nocturnos
continúa en la página siguiente
Para ver los tiempos de cocción completos, vaya a la página siguiente o haga clic en el botón Abrir (>), y no olvide COMPARTIR con sus amigos de Facebook