Una llamada telefónica que puso fin a dos años de duelo.

Ella lo ignoró por completo. Tomó a Grace y salió sin mirar atrás.

Condujo directamente a casa de su hermana Melissa. Necesitaba un lugar seguro para pensar, para procesar, para comprender lo que estaba sucediendo. Y necesitaba que Grace estuviera lejos de Neil hasta que descubriera la verdad.

Grace estaba aterrorizada de que la "secuestraran de nuevo". No dejaba de preguntar si tenía que volver a la otra casa, con la gente con la que había estado viviendo.

Cada pregunta helaba más la sangre de la madre.

Buscando el historial médico
El siguiente paso tenía que ser ir al hospital. Necesitaba comprender qué había sucedido realmente dos años atrás.

Recordaba estar sentada junto a la cama de Grace después de que su hija fuera ingresada con una infección grave. La enfermedad había progresado rápidamente, volviéndose seria enseguida.

Recordaba el miedo, la vigilancia constante, los médicos hablando con cautela sobre el estado de Grace.

Entonces Neil le dio la peor noticia imaginable. Grace había sido declarada con el cerebro inactivo. No había esperanza de recuperación. La opción más compasiva era dejarla ir en paz.

Había confiado plenamente en él. ¿Cómo no iba a hacerlo? Era su marido, el padre de Grace. Se suponía que debían afrontar esta tragedia juntos.

Ahora necesitaba saber qué había ocurrido realmente en ese hospital.

Fue directamente a hablar con el Dr. Peterson, el médico que había supervisado el cuidado de Grace. Llevó a Grace consigo, necesitaba que el doctor viera con sus propios ojos que la niña estaba viva.