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Compra siempre pescado fresco o bien conservado, con olor suave y ojos brillantes.
Pescado y marisco -
Si es posible, elige pescado salvaje en lugar de cultivado, ya que contiene más nutrientes y menos contaminantes.
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Congélalo correctamente si no lo vas a consumir de inmediato, para evitar la proliferación de bacterias.
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Acompaña su consumo con una dieta variada que incluya frutas, verduras y legumbres.
El pescado es mucho más que un alimento: es una fuente de vida y bienestar. Sus beneficios abarcan desde la prevención de enfermedades hasta la mejora del ánimo y la concentración.
Incluirlo regularmente en tu alimentación es una forma sencilla y deliciosa de cuidar tu salud de manera natural. Una buena elección hoy puede marcar la diferencia en tu bienestar de mañana.