- Crecimiento acelerado: Las crías de ballena necesitan ganar peso muy rápido en un entorno frío.
- Aislamiento térmico: La grasa ayuda a desarrollar una gruesa capa de blubber (grasa corporal) que las protege del frío del océano.
- Energía concentrada: Al ser tan densa, permite que las crías se alimenten rápidamente bajo el agua.
Además, la leche de las ballenas es tan espesa que se parece más a una pasta o crema que a un líquido, lo que evita que se disperse en el agua durante la lactancia.