Mateo abrió su portátil.
—¿Qué necesitas?
—Lo quiero todo —dijo Elena en voz baja—. Sobre Valeria. Sobre Diego. Cada detalle.
Había algo en sus ojos ahora… no dolor, no ira.
Algo más frío.
PARTE 2
Tres días después, Mateo tenía respuestas.
—Diego abrió una empresa hace ocho meses: Summit Consultants LLC —dijo, buscando los registros—. Ha estado sacando dinero de su cuenta conjunta. Pequeñas cantidades: 500 dólares, 1.000 dólares… pero se acumula.
—¿Cuánto?
“43.000 dólares.”
Elena apretó la mandíbula.
“Lo ocultó bien; lo mezcló con los gastos habituales.”