El contrato se le adjudicó a Elena Garza.
Los aplausos llenaron la sala. El rostro de Mauricio palideció.
Entonces llegó el golpe final.
Las autoridades entraron y lo arrestaron por fraude, falsificación y lavado de dinero.
Se desató el caos. Valeria gritó. Su madre entró en pánico. Mauricio le rogó a Elena que lo detuviera.
Ella se acercó, tranquila y serena.
«Construiste tu imperio sobre mi trabajo», dijo en voz baja. «Pero olvidaste algo: los arquitectos saben perfectamente cómo derribar estructuras».
Mientras se lo llevaban a rastras, Valeria se desplomó repentinamente: rompió aguas. El pánico se apoderó de todos cuando llegaron los paramédicos.
En cuestión de minutos, todo lo que Mauricio había construido había desaparecido.
Final
Elena permanecía en medio del caos, sintiendo una paz absoluta.
Su hermana le ofreció una copa de champán.