Si te preguntan “¿cómo estás?”, no siempre conviene responder: una reflexión inspirada en Carl Jung.

4. El espejo ante los elogios exagerados
El elogio sincero es positivo.
Pero el elogio excesivo puede esconder:

manipulación

expectativas futuras

comparación social

En lugar de rechazar el elogio o inflar el ego, devuélvelo con elegancia.

Ejemplo:

“Gracias, he tenido buenas personas que me ayudaron.”
“Lo valoro mucho, tuve suerte de contar con apoyo.”

Así aceptas la energía positiva sin quedarte atrapado en la idealización.