La estrella y la hija que creció lejos de él: la historia detrás del brillo de Hollywood

En ese contexto nació su hija, Emma Roberts, el 10 de febrero de 1991, fruto de su relación con Kelly Cunningham. Lo que podría haber representado un nuevo comienzo se vio opacado por las dificultades que él mismo reconocería más adelante. En una confesión pública, Roberts admitió: “Abandoné a Kelly cuando Emma solo tenía siete meses”. Sus palabras reflejaron el momento personal que atravesaba, marcado por la inestabilidad y la incapacidad de asumir plenamente la paternidad.

La custodia de la niña quedó en manos de su madre, mientras el actor intentaba lidiar con sus propios conflictos. Con el paso del tiempo surgieron versiones sobre tensiones familiares, en especial por el rol de su hermana, la reconocida actriz Julia Roberts, quien habría brindado apoyo a Kelly durante el proceso legal. En sus memorias publicadas en 2024, Eric Roberts aclaró la situación al afirmar: “Nunca me consideré alguien que mereciera la custodia física de Emma, ni en un millón de años”. También reconoció que Julia colaboró económicamente para afrontar gastos judiciales, gesto que agradeció públicamente.