La suciedad se quita.
El carácter no.\
Conclusión
La limpieza es importante. La higiene protege la salud y demuestra respeto por uno mismo y por los demás. Lavarse las manos con regularidad y cuidar las uñas son hábitos esenciales.
Pero el respeto por los demás es aún más importante.
Antes de juzgar a alguien por lo que lleva debajo de las uñas, detente un momento y pregúntate:
¿Ves negligencia o esfuerzo?
A veces, lo que parece sucio es simplemente evidencia de dedicación.
Y a veces, lo más limpio que puedes hacer es no juzgar.